lunes, 21 de junio de 2010

PRINCIPALES CANALES DE COMUNICACION

Los canales personales de comunicación

Hemos aprendido todos en la escuela cuales son los cinco sentidos humanos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, pero la PNL ha agrupado juntos el gusto, el tacto y añadido las emocio­nes bajo el término de canal kinésico.

Por tanto, los principales canales de la comunicación personal son el Visual, el Auditivo y el Kinésico.

La PNL ha observado que todos tenemos un canal de comunicación dominante, o predilecto; para unos será la vista y para otros el oído, para otros el kinésico.

Es cierto que cuando comunicamos y a pesar de disponer cada uno de un canal dominante, utilizamos los tres en función de las circunstancias, sin embargo, es cuando la comunicación se hace más difícil que tendemos a ceñirnos al dominante. Lo malo es que no tiene porque ser necesariamente el mismo que el de nuestro interlocutor.

Si nuestro canal dominante difiere del de nuestro interlocutor aparece una paradoja, o más bien un círculo vicioso. En efecto, cuanto menos se entienden dos personas, más se ciñe cada uno a su canal dominante lo que hace que se aíslan cada vez más. Este aislamiento aumenta la dificultad y, a su vez, refuerza el canal dominante.

Cuando mira, no oye. Y cuando oye, no ve

Ahora, seguro que me cree loco. Tal vez, pero no por eso. Veamos un ejemplo:

Seguro que cuando Usted conduce por autopista, no le molesta escuchar música en su lector de CD, ni siquiera si el volumen está alto. Pero si llega a la ciudad, si el tráfico se densifica, si hay que sortear obstáculos, me apuesto a que baja la radio. Y más aun si en lugar de música son palabras.

¿La razón? Cuando circula por autopista, solo necesita una concentración visual ligera, tomando impactos visuales relativamente espaciados, por lo que las señales auditivas que llegan a sus oídos no interrumpen la visión.

Pero cuando se halla en un tráfico denso, necesita más información visual y las solicitaciones auditivas que llegan a sus oídos interrumpen este flujo, provocando una pérdida de concentración visual.

Póngase las gafas para oír mejor

Los miopes, como yo, a veces nos quitamos las gafas en interior. En este caso ¿quién de vosotros, miopes, no se ha puesta la gafas para oír mejor a alguien que se encuentra lejos? ¿Os ha parecido ridículo? Sin embargo no es ninguna paradoja.

Si la persona que nos habla se encuentra en una zona de visión borrosa, debemos forzar la vista para verlo. Este esfuerzo incrementa la concentración visual pero a la vez resta concentración auditiva. Al ponernos las gafas, descansamos la vista y podemos oír mejor. Otra solución que adoptamos a veces, es cerrar los ojos.

Del mismo modo que la sucesión de imágenes fijas de una película proyectada en un cine nos da una impresión de movimiento, la sucesión de percepciones por canales diferentes nos da una ilusión de simultaneidad. Pero este equilibrio entre canales es susceptible de verse distorsionado, como lo hemos comentado en los ejemplos anteriores.

Por tanto, podéis imaginar las dificultades de comunicación que surgen cuando una persona a dominante visual intenta comunicarse con otra a dominante auditiva.

¿Podéis pensar en la negociación entre un vendedor Visual y un Cliente auditivo?

¿Imagináis la conversación entre un jefe de departamento Auditivo y un colaborador Kinésico?

Efectivamente, no se entienden y se ponen nerviosos o impacientes.

Las personas, según su dominante visual, presentan actitudes físicas que les caracterizan que nos pueden dar una primera indicación. Veámoslas.

Bueno, ya tenemos algunas interesantes ideas sobre como calibrar a nuestro interlocutor, pero os preguntaréis qué interés práctico tiene eso, ¿verdad? Mejorar la comunicación es una de las respuestas.

Si intentáis convencer a un interlocutor que está, en este mismo momento, multiplicando mentalmente imágenes visuales, ¡no habléis!. Estarías cortando su estrategia de decisión y no decidirá.

Imaginemos la siguiente situación: pregunta a un candidato si le gusta trabajar en equipo, si relacionarse con la gente le llena de satisfacción. Entonces él mueve rápidamente los ojos horizontalmente a la izquierda (Auditivo Construido) y contesta a continuación:

- "me encanta, me siento un hombre de equipo, me gusta la ayuda recíproca entre las personas, es muy satisfactorio".

pues... podéis estar casi seguro de que está mintiendo. Estas afirmaciones necesitan una incursión en la zona kinésica evocada (diálogo interior) para sentirse, y no el Auditivo Construido que consiste en fabricar la frase que caerá bien.

Para comunicar mejor y más a gusto con la gente, debemos intentar acoplarnos a sus canales de comunicación. Este mes os animo a práctica la calibración con vuestros interlocutores, Oh, no en cada momento, pero de vez en cuando. Como además os hará estar más atento, comprobaréis que tiene muchos beneficios.

Los visuales

Cuando una persona a dominante visual, llamémosle por simplificación "un Visual", presta atención a otra, le mira fijamente a los ojos. Lo mismo cuando le dice algo que considera importante. El "enganche" visual refuerza, para él, la atención y la comunicación. Del mismo modo que para un Visual, prestar atención a alguien es mirarle atentamente a los ojos, él piensa: "aquel que me atiende y me escucha me mira a los ojos cuando hablo".

Por una lógica inconsciente también deduce: "si no me mira, es que no me presta atención". Nuestro visual insiste entonces hasta conseguir un claro contacto visual por parte del interlocutor y si no lo consigue, se siente molesto. O muy molesto.

Por lo tanto, el cliente Visual no soporta que su interlocutor le mire de otra forma que de frente (y a los ojos) porque él mismo necesita este contacto ocular.

Los auditivos

Por diferencia una persona Auditiva que presta atención se centra en lo que oye y sabemos, por lo comentado en el anterior Boletín, que cuando nos concentramos en un canal, las interferencias que proceden de otro estorban nuestra concentración.

Por tanto si un Auditivo fija su mirada en los ojos del interlocutor, pierde concentración en su canal favorito. Prefiere mirar de forma desenfocada un punto neutro y ladear un poco la cabeza para acercar el oído.

El auditivo piensa: "cuando escucho, se lo confirmo al otro con palabras: "sí, sí, bien", o repitiendo las palabras claves de lo que me dice.". Por tanto deduce que el que le escucha atentamente se comporta igual. El silencio, ni siquiera acompañado de esta molesta mirada clavada en los ojos, no aprueba ni confirma nada. Las palabras y sonidos es lo que cuenta.

Los kinésicos

Para un kinésico, comunicar es sentir y tocar. Cuando dice algo importante, acerca su mano para tocar nuestro brazo, hombro, etc.

El interlocutor kinésico presta más atención a los movimientos, posturas y actitud global que al propio discurso. Nota inmediatamente cuando nuestra atención se relaja y le da la impresión que pierde el contacto. Necesita acercarse físicamente, a veces tocar, para comunicar,.

El kinésico es el que habla más lentamente de todos, porque comunica desde un nivel más hondo. También necesita que vuestras explicaciones estén entrecortadas de pausas, para traducir las palabras en sentimientos.

Una mirada clavada en la suya es un impedimento a comunicar con sus emociones internas o su diálogo interior.

Los kinésicos necesitan un contacto físico para expresarse. Si explican algo relacionado con un libro que han leído, posiblemente cojan cualquier libreta, guía telefónica, cuaderno, que tengan a mano. Si comentan que han llamado a un amigo por teléfono, es muy posible que toquen o cojan el teléfono cuando lo relatan.

Facilitar la comunicación

Los Visuales se mantienen más rectos, para observar de forma un poco panorámica. Por el contrario los Auditivos tuercen la cabeza y se acercan un poco para oír mejor. Los kinésicos intentan sentir el ambiente para acomodarse en él.

Con un Visual, miradle a los ojos cuando habla. Y si requiere mucho esfuerzo para vosotros, mirad otro punto, solo uno, pero reformuléis brevemente lo que os ha dicho, esta vez clavando vuestros ojos en los suyos.

Con un Auditivo, no basta con aprobar con la cabeza ya que esto no le demuestra que le estamos escuchando. Cada vez que sea posible, es conveniente preguntar o observar utilizando las mismas palabras que él. En general, los Auditivos eligen más cuidadosamente las palabras que usan; reconocen alguien que les escucha al hecho que son capaces de memorizarlas y repetirlas.

Con un kinésico, si la situación de cara a cara resulta molesta, es posible mirar los dos a otra parte y colocarse uno al lado del otro.

Si queréis, o necesitáis, mejorar vuestra comunicación con alguien, intentad discernir sus "manías" de comunicación y si llegáis a sintonizar con ellas, a comportaros de una forma simétrica, observaréis que la comunicación es más relajada, más fluida, más fácil. No todo es contenido, entre las personas la forma puede importar aun más.

4 comentarios:

  1. Mi comentario frente a la publicacion anterior es el siguiente:

    Es importante resaltar que como líderes de las organizaciones tenemos que implementar canales de comunicación completos y apropiados en los cuales sea posible llegar a personas visuales, auditivas y kinesicas. Esto se logra con diferentes tipos de publicaciones, presentaciones con ayudas audiovisuales, e ilustración de los temas con ejemplos de productos, degustaciones y similares. En el caso de que no sea un producto el que quiero mostrar u ofrecer sino un servicio es importante hacer ejercicios que ilustren un dicho servicio, de esta forma estamos eliminando la posibilidad de que el mensaje no sea claro para un miembro del equipo de trabajo dentro de la organización.
    Los altos directivos deben tener claro que es importante conocer a los integrantes de su equipo de trabajo, ya que cada uno es un mundo aparte y se comunica de manera diferente. Si se logra tener el dominio de esta información seguramente existirá una comunicación efectiva.
    Por tanto, el conocimiento de todos los miembros de la organización se logra mediante una comunicación directa, trabajo en equipo y generación de confianza. Escuchar, observar, analizar debe ser la estrategia de todo buen Directivo.
    Cuando la comunicación se efectúa con clientes externos a la organización, es importante utilizar todos los mecanismos que permitan el logro de la misma, ya sea directa o indirectamente a través de el buen uso de la publicidad. Es por eso que hoy encontramos innovadoras estrategias publicitarias las cuales pretenden lograr crear un impacto y ser recordadas. De la forma como me comunique con el cliente o llegue al mismo, depende el éxito de un proyecto o negocio.

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  2. Muy buen material que nos facilita autocaracterizarnos para reconocer nuestras principales facultades para comunicarnos y comprender a todas las personas con quienes nos relacionamos. Gracias, Gabriel

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  3. Hola beatriz, me parece muy interesante su blog.

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  4. Hola beatriz, es cierto que los estilos de comunicacion son variados y se pueden combinar para tener una mejor comunicacion

    felicitaciones

    te dejo mi blog http://liderazgoycomunicacion2010alta.blogspot.com/

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